El dispositivo "Keenan" sigue previsto para 2025
Microsoft retrasa su consola portátil Xbox para priorizar mejoras en Windows 11. El dispositivo «Keenan» sigue previsto para 2025.
Microsoft continúa con sus planes de lanzar una consola Xbox portátil, pero ha decidido poner en pausa el desarrollo para centrarse primero en mejorar el rendimiento de Windows 11 en dispositivos similares. Aunque la consola, conocida internamente como “Keenan”, estaba prevista para llegar en 2025, ahora su producción ha sido “relegada” mientras se optimiza el entorno de juego.
El proyecto “Keenan” sigue en pie, pero sin fecha clara
En marzo, el periodista Jez Corden (Windows Central) filtró que Microsoft estaba colaborando con un fabricante OEM para lanzar una consola portátil bajo la marca Xbox. El dispositivo, que incluiría la Microsoft Store, PC Game Pass y soporte para instalar Steam, estaba inicialmente programado para lanzarse a finales de 2025. Sin embargo, el nuevo informe indica que, aunque el hardware está prácticamente terminado, el enfoque se ha desplazado hacia el software, lo cual ha ralentizado el cronograma.
“Microsoft aún quiere construir su propia portátil Xbox en el futuro”, explicó Corden, “pero ha decidido priorizar la mejora del rendimiento de juegos en Windows 11, específicamente en dispositivos como el ASUS Project Keenan.”
Mejora de experiencia antes del lanzamiento
Este retraso responde al deseo de ofrecer una experiencia sólida desde el primer día. La colaboración entre los equipos de Xbox y Windows busca garantizar que el sistema operativo esté totalmente optimizado para dispositivos portátiles, algo crucial para competir con propuestas como la Steam Deck o la ASUS ROG Ally.
Por ahora, “Keenan” sigue apuntando a un lanzamiento para finales de 2025, mientras que el desarrollo de una consola portátil 100% propia de Microsoft, planeada para 2027 junto con la sucesora de Xbox Series X, también ha sido paralizado temporalmente.
Sin despidos y con la próxima Xbox aún en marcha
A pesar del cambio de prioridades, Microsoft no ha realizado despidos dentro del equipo de desarrollo, y el sucesor de Xbox Series X continúa en camino. Este movimiento parece responder a una estrategia a largo plazo: perfeccionar primero el ecosistema de software antes de apostar por el hardware portátil.
¿Qué significa esto para los jugadores?
Este retraso podría decepcionar a quienes esperaban una alternativa portátil de Xbox a corto plazo. No obstante, si las mejoras en Windows 11 para dispositivos de este tipo se implementan con éxito, la experiencia de juego portátil en el ecosistema Xbox podría beneficiarse significativamente en el futuro.
