Xbox habría cancelado su consola portátil
Xbox habría cancelado su consola portátil porque AMD exigía un mínimo de 10 millones de unidades vendidas para fabricar su chip personalizado.
Según una filtración reciente, Microsoft habría cancelado su consola portátil Xbox debido a una exigencia comercial de AMD, su socio habitual en la fabricación de chips para consolas. La compañía de procesadores habría solicitado un compromiso mínimo de 10 millones de unidades vendidas para desarrollar un System-on-a-Chip (SoC) exclusivo para este dispositivo.
La información proviene del reconocido filtrador de hardware Kepler_L2, conocido por divulgar datos fiables sobre arquitecturas de AMD y hardware de nueva generación.
Por qué microsoft rechazó el acuerdo
El principal motivo de la cancelación habría sido el riesgo comercial que representaba una producción tan grande. Según Kepler, Microsoft no quiso comprometerse a fabricar 10 millones de consolas portátiles, ya que el mercado actual no muestra cifras que garanticen esa escala.
Para ponerlo en contexto:
Steam Deck, de Valve, apenas ha alcanzado entre 4 y 5 millones de unidades vendidas.
ASUS ROG Ally y Lenovo Legion Go se estiman entre 1 y 2 millones de unidades cada una.
Estas cifras, aunque positivas dentro del nicho, están muy lejos de los 10 millones que AMD exigía. Microsoft, por tanto, habría decidido no asumir el riesgo financiero de invertir en un chip personalizado para un mercado todavía emergente.
Un proyecto cancelado en fases tempranas
Según Kepler, el desarrollo del dispositivo portátil estaba aún en una fase muy temprana, por lo que no se trató de una cancelación de última hora. Esto implica que Microsoft no había avanzado aún en el diseño final del hardware ni en la producción de prototipos, lo que reduce el impacto económico interno.
Aun así, el rumor ha generado desilusión entre los fans de la marca, que esperaban una consola capaz de competir directamente con la Steam Deck o la ROG Ally, especialmente tras la tendencia creciente del juego portátil híbrido.
Contexto del mercado: un sector en auge pero incierto
El mercado de consolas portátiles ha crecido notablemente desde 2022 gracias al impulso de Steam Deck, que abrió la puerta a sistemas basados en PC con arquitectura AMD. Desde entonces, varias marcas han intentado replicar su éxito con resultados moderados.
Sin embargo, el sector aún está lejos de alcanzar el volumen del mercado de sobremesa o de las consolas tradicionales. Esto explica la cautela de Microsoft: comprometerse a producir 10 millones de chips exclusivos representaría una inversión de cientos de millones de euros, con escasas garantías de retorno.
Microsoft responde a los rumores
En paralelo a esta filtración, durante el fin de semana circularon informes que apuntaban a que Xbox planeaba abandonar el desarrollo de hardware y que la compañía sufriría nuevos despidos en 2026.
Microsoft respondió rápidamente, afirmando que está “activamente invirtiendo en el futuro de sus consolas y dispositivos de primera parte”, lo que desmiente, al menos de momento, los rumores de un abandono del hardware.
Esto sugiere que, aunque el proyecto portátil se haya cancelado, Xbox sigue trabajando en nuevos dispositivos —posiblemente una consola de sobremesa de nueva generación o incluso un modelo basado en la nube.
¿Veremos algún día una consola portátil de xbox?
Aunque este intento haya sido cancelado, no es descartable que Microsoft retome la idea más adelante. La compañía ha invertido mucho en su ecosistema de Xbox Cloud Gaming y en la integración con Windows 11 y Game Pass, dos pilares que encajan perfectamente en un dispositivo portátil.
Además, los avances en eficiencia energética y rendimiento de AMD y Qualcomm podrían hacer viable, en pocos años, un modelo híbrido más rentable y accesible.
Si Xbox decide regresar al terreno portátil, probablemente lo hará con un enfoque más centrado en la nube, aprovechando su infraestructura en streaming y reduciendo la dependencia de hardware potente.
La cancelación de la consola portátil de Xbox refleja la prudencia de Microsoft ante un mercado aún volátil. AMD exigía una escala difícil de alcanzar, y la empresa prefirió evitar una inversión arriesgada en tiempos de incertidumbre.
Aun así, el interés del público y el avance de la tecnología portátil hacen pensar que este tipo de proyectos volverán tarde o temprano, quizás bajo otro formato o una nueva estrategia más sostenible.
