Un concepto más allá del videojuego
Project Artemis del creador de PUBG no es un juego: es un mundo abierto para todos. Un concepto más allá del videojuego.
Brendan Greene, el creador de PUBG, está desarrollando un proyecto sumamente ambicioso: Project Artemis, un sandbox de mundo abierto con el objetivo de ofrecer un entorno de juego del tamaño de la Tierra. Aunque la premisa recuerda a Light No Fire de Hello Games, Greene enfatiza que su proyecto es completamente diferente, ya que no es un videojuego, sino un mundo.
Diferencias tecnológicas y filosóficas
A diferencia de Light No Fire, que utiliza generación procedural, Project Artemis se basa en inteligencia artificial y aprendizaje automático para dar forma a su universo. Greene afirma que su intención no es simplemente diseñar un juego, sino crear una plataforma abierta donde otros puedan desarrollar sus propias experiencias.
«La mayoría está creando juegos. Yo no estoy haciendo un juego, estoy construyendo un mundo», explica Greene.
El enfoque de Project Artemis es permitir que los jugadores y desarrolladores creen sus propios juegos y experiencias dentro de este mundo masivo. Según Greene, el verdadero valor de su propuesta radica en darle a la comunidad herramientas para generar contenido de manera libre y colaborativa.
Un metaverso en desarrollo
El creador de PUBG ya había hablado en el pasado sobre su deseo de construir un metaverso real, y Project Artemis parece ser el primer paso en esa dirección. Aunque el proyecto aún podría tardar una década en completarse, su premisa sugiere un ecosistema dinámico donde los jugadores no solo participarán en experiencias creadas por otros, sino que podrán construir y expandir el mundo a su manera.
Greene no quiere hacer juegos para la gente, sino con la gente, apostando por un modelo en el que la creatividad de la comunidad sea el pilar central de Project Artemis.
