La próxima Xbox superará los 1.000 €
Nuevos informes apuntan a que la próxima Xbox superará los 1.000 €, impulsada por un potente chip AMD Magnus APU y componentes de gama alta sin subsidios de Microsoft.
La próxima consola de Microsoft, que sucederá a la Xbox Series X, podría convertirse en la más potente —y también la más cara— de la historia de la marca. Según recientes informes filtrados, el coste de materiales (BOM) del nuevo hardware supera los 999 dólares, lo que situaría su precio final por encima de los 1.000 € en Europa.
La información proviene del conocido filtrador KeplerL2 en los foros de NeoGAF, quien reveló que el coste interno de fabricación del nuevo modelo duplicaría al de Xbox Series X, cuyo coste actual ronda los 650 dólares.
Un salto técnico con el nuevo chip AMD Magnus APU
La gran responsable de este aumento de precio sería la nueva APU Magnus de AMD, un procesador de última generación compuesto por dos chiplets independientes: uno destinado al procesamiento CPU y otro al rendimiento gráfico GPU.
Según las filtraciones, esta APU combinará:
Arquitectura Zen 6 con 3 núcleos estándar y 8 núcleos Zen 6c.
12 MB de caché L3 para una comunicación ultrarrápida entre los núcleos.
Una GPU Radeon RDNA 5 con 68 unidades de cómputo, 4 motores de sombreado y 24 MB de caché L2.
Además, se espera un bus de memoria de 192 bits, configurable para admitir 24 GB, 36 GB o 48 GB de RAM, según el modelo o configuración que Microsoft decida lanzar.
Todo ello requerirá entre 250 y 350 vatios de consumo eléctrico, lo que sitúa a la consola en una liga de potencia inédita en consolas domésticas.
Sin subsidios y con tiendas externas: una decisión estratégica
Una de las grandes diferencias con generaciones anteriores es que Microsoft no podría subvencionar el precio de la consola, como hizo con Xbox One o Series X.
Tradicionalmente, las compañías venden las consolas por debajo de su coste de fabricación, compensando las pérdidas con las comisiones de venta de videojuegos y suscripciones digitales.
Sin embargo, si los rumores se confirman y la nueva Xbox incluye soporte para tiendas externas como Steam o Epic Games Store, Microsoft perdería parte de esos ingresos, ya que no recibiría comisión alguna por los juegos vendidos en esas plataformas.
Esto justificaría un precio inicial más alto, reflejando directamente los costes reales del hardware.
Una consola premium para la nueva era del gaming
Estas filtraciones encajan con las recientes declaraciones de Sarah Bond, presidenta de Xbox, quien definió el nuevo hardware como un “producto premium de gama alta”.
Todo apunta a que Microsoft pretende diferenciar su próxima consola como un dispositivo de élite, capaz de competir no solo con PS6, sino también con PCs de gaming de alto rendimiento.
De hecho, se estima que el chip Magnus APU será entre un 30 % y un 35 % más potente que el supuesto chip “Orion” de PS6, ofreciendo así una ventaja técnica considerable en potencia bruta.
Por otro lado, Sony estaría preparando también una versión portátil de PS6, capaz de funcionar con solo 15 vatios de potencia, lo que marcaría un enfoque más versátil frente al músculo técnico de la próxima Xbox.
¿Más potencia que nunca a cambio de un precio prohibitivo?
Si los datos se confirman, la nueva Xbox marcará un nuevo estándar técnico, pero también un salto de precio sin precedentes en la historia de las consolas domésticas.
Un lanzamiento por encima de los 1.000 € la colocaría en un segmento más cercano al gaming de PC premium, lo que podría limitar su adopción masiva, pero reforzaría su imagen como la consola más potente jamás creada.
A la espera de confirmaciones oficiales, todo apunta a que Microsoft prepara una nueva generación más ambiciosa y arriesgada que nunca, centrada en ofrecer la máxima calidad técnica sin concesiones.

