RIDE 6 apuesta por una experiencia equilibrada
Milestone no es ajena al desarrollo de videojuegos de motos. Su trayectoria está ligada desde hace años a sagas como MotoGP, MXGP o Supercross, pero con RIDE 6 el estudio da un paso más allá. Esta sexta entrega busca algo distinto: ofrecer una experiencia global del motociclismo, no solo desde el punto de vista competitivo, sino también desde la cultura, la personalización y la pasión por las dos ruedas.
RIDE 6 llega con una ambición clara: ocupar el espacio que durante años ha estado vacío para los amantes de las motos, funcionando como el equivalente directo a lo que Gran Turismo representa para los coches.

Conducción flexible entre simulación y arcade
RIDE 6 destaca desde el primer momento por su sistema de control adaptable. El juego permite elegir entre una conducción más accesible o una experiencia exigente, ajustando múltiples asistencias según el nivel del jugador. Esta flexibilidad convierte al título en una puerta de entrada ideal para novatos, sin sacrificar profundidad para los usuarios más experimentados.
Las motos se comportan de forma distinta según su categoría, potencia y peso. Tanto en asfalto como en tierra, el control es preciso y satisfactorio. La dificultad es desafiante, pero nunca injusta, apoyada además por un sistema de rebobinado que permite corregir errores sin romper el ritmo de carrera.
Aunque existe degradación de neumáticos, RIDE 6 evita un exceso de micromanagement. No hay gestión de temperaturas ni sistemas excesivamente complejos, situándose en un punto intermedio que combina simulación y diversión directa.

Un sistema de aprendizaje sorprendentemente completo
Uno de los grandes aciertos del juego es la Bridgestone Racing School. Este modo de entrenamiento va mucho más allá del típico tutorial y se convierte en una auténtica escuela de pilotaje. Cada lección explica conceptos clave de conducción, tanto dentro del juego como aplicables al mundo real.
El jugador aprende, por ejemplo, las diferencias reales entre el freno delantero y trasero, la importancia de la trazada o la gestión del peso en curva. Las pruebas se dividen en cursos para principiantes y avanzados, con retos cronometrados y desafíos en circuito.
El único punto mejorable es la ausencia de un tutorial específico para las salidas, especialmente relevante en motos de alta cilindrada, donde controlar los caballitos resulta fundamental.
RIDEFEST y una identidad visual propia
RIDE 6 estructura su experiencia bajo el concepto RIDEFEST, una especie de festival virtual que conecta menús, eventos y carreras mediante una identidad visual común. No se trata de un mundo abierto, sino de una presentación unificada que aporta coherencia y dinamismo al conjunto.
La música electrónica refuerza este ambiente, aunque su repetición puede resultar excesiva a largo plazo. Resulta especialmente llamativa la ausencia de música durante las carreras, algo que contrasta con el enfoque festivo del juego.

Un modo carrera profundo y bien escalado
El modo carrera es el núcleo de RIDE 6 y ofrece más de 30 horas de contenido. A lo largo de distintas categorías, el jugador desbloquea eventos, equipamiento con licencia oficial y un enorme catálogo de motocicletas. En las primeras etapas, muchas pruebas se disputan con motos de alquiler, lo que reduce las ganancias pero facilita la progresión inicial.
La estructura del modo carrera está cuidadosamente diseñada. Se comienza con carreras cortas y condiciones sencillas, para introducir poco a poco climatología variable, degradación de neumáticos, sesiones completas de clasificación y pruebas de mayor duración.
El juego también incorpora leyendas reales del motociclismo como rivales destacados dentro de la carrera, reforzando el componente narrativo y el espectáculo de cada evento.
Multijugador y modos adicionales
Además del modo carrera, RIDE 6 permite crear carreras personalizadas, competir en contrarreloj con clasificaciones globales y participar en pruebas de resistencia. El multijugador incluye pantalla partida para dos jugadores y carreras online de hasta doce participantes, con soporte multiplataforma y desafíos mensuales.

Inteligencia artificial y sensaciones en pista
La inteligencia artificial ofrece un comportamiento irregular, pero competitivo. En algunas carreras protagoniza adelantamientos brillantes y luchas intensas, mientras que en otras comete errores o muestra decisiones cuestionables. Aun así, el sistema adaptativo consigue mantener la tensión y ajustar el desafío al rendimiento del jugador.
Las diferencias entre categorías están muy bien marcadas. Las Baggers, por ejemplo, se sienten pesadas y poco ágiles, mientras que las deportivas de menor cilindrada destacan por su precisión en curva. La configuración de suspensiones y ayudas juega un papel clave en el rendimiento, permitiendo adaptar cada moto al circuito.
Apartado técnico con claroscuros
A nivel visual, RIDE 6 cumple, pero no deslumbra. El juego funciona a 4K y 60 FPS, con una iluminación muy lograda que realza las motos, aunque los modelos de los pilotos se sienten anticuados. Las motocicletas, en cambio, están recreadas con un nivel de detalle sobresaliente, transmitiendo autenticidad y realismo.
El sonido es uno de los aspectos más irregulares. Algunas motos ofrecen un audio potente y convincente, mientras que otras resultan poco realistas, especialmente en categorías concretas. La personalización de escapes no siempre se refleja de forma clara en el sonido, algo que resta inmersión.

Cantidad de contenido como gran seña de identidad
RIDE 6 brilla especialmente por su volumen de contenido. Más de 340 motos de 21 fabricantes, un mercado de segunda mano dinámico y 45 circuitos entre trazados reales y ficticios convierten al juego en una de las propuestas más completas del género.
Los escenarios ficticios destacan por su personalidad visual, mientras que los circuitos reales aportan autenticidad y variedad. Aunque se echan en falta algunas marcas concretas, el conjunto sigue siendo impresionante.
RIDE 6 es la experiencia más cercana a un Gran Turismo de las motos que existe actualmente. Su equilibrio entre simulación y accesibilidad, un modo carrera profundo y una cantidad de contenido abrumadora lo convierten en un título imprescindible para los aficionados al motociclismo virtual. No está exento de fallos técnicos, pero su propuesta global es tan sólida que logra imponerse como uno de los grandes referentes del género.
Preguntas frecuentes sobre RIDE 6
¿RIDE 6 es un simulador o un juego arcade?
RIDE 6 combina ambos enfoques, permitiendo ajustar la conducción desde un estilo accesible hasta uno más cercano a la simulación.
¿Cuántas motos incluye RIDE 6?
El juego cuenta con más de 340 motocicletas de 21 fabricantes distintos.
¿Tiene modo multijugador?
Sí, incluye multijugador online, pantalla partida y desafíos mensuales.
¿El modo carrera es largo?
El modo carrera supera las 30 horas de duración y ofrece una progresión variada y bien estructurada.
