The Empty Desk ofrece un misterio intrigante, pero no logra mantener el ritmo
Las aventuras narrativas siguen ganando peso en la industria indie, y The Empty Desk es un buen ejemplo de ello.
Este thriller psicológico apuesta por una historia envolvente y una atmósfera inquietante, pero se queda a medio camino en lo jugable. El resultado es una experiencia interesante… aunque irregular.
Un thriller detectivesco con tintes sobrenaturales
La historia nos pone en la piel del detective Thomas Bennett, a punto de retirarse, que acepta un último caso: la desaparición de Emily Blackthorn.
Todo se desarrolla en un edificio corporativo que pronto revela una cara mucho más oscura y surrealista, donde la realidad comienza a distorsionarse.
El juego mezcla:
- Investigación clásica
- Elementos paranormales
- Un enfoque psicológico centrado en el protagonista
La narrativa es uno de sus puntos fuertes, con una historia que se va desvelando poco a poco y mantiene el interés durante sus aproximadamente 3-4 horas de duración.

Jugabilidad sencilla… quizá demasiado
A nivel jugable, The Empty Desk apuesta por una fórmula muy accesible:
- Exploración en primera persona
- Búsqueda de pistas mediante una cámara
- Resolución de objetivos simples
El sistema principal consiste en recorrer escenarios en bucle buscando evidencias. Sin embargo, este planteamiento acaba volviéndose repetitivo con el paso de las horas.
Además, el juego apenas presenta puzles complejos o retos reales, lo que reduce la sensación de investigación profunda.
El sistema de cámara: buena idea, ejecución mejorable
Uno de los elementos más originales es el uso de una cámara para recopilar pistas.
Sin embargo, su implementación tiene problemas:
- Limitación de fotos que obliga a repetir secciones
- Falta de fluidez en el sistema
- Mecánica que termina siendo más tediosa que interesante
Lo que podría haber sido un elemento diferencial se queda en una mecánica desaprovechada.

Una atmósfera muy conseguida
Donde el juego sí destaca es en su ambientación.
El edificio corporativo funciona como un espacio vivo que cambia constantemente:
- Pasillos que se transforman
- Escenarios que se repiten con variaciones
- Sensación constante de inquietud
Este enfoque crea un ambiente opresivo y misterioso que encaja perfectamente con el tono del juego.
Además, el diseño visual es limpio y efectivo, con una estética que recuerda ligeramente a propuestas minimalistas como Mirror’s Edge.
Narrativa interesante, pero irregular en su escritura
La historia consigue enganchar, especialmente por su mezcla de misterio y elementos sobrenaturales.
Sin embargo:
- Algunos diálogos resultan poco inspirados
- El ritmo narrativo no siempre acompaña
- Hay momentos que pierden fuerza
Aun así, el conjunto cumple y mantiene el interés hasta el final.

Un juego corto que no se alarga más de la cuenta
Uno de los aciertos del título es su duración:
- Entre 2,5 y 4 horas
- Experiencia cerrada y directa
- Sin contenido de relleno
Esto juega a su favor, ya que evita que la repetitividad termine siendo un problema mayor.
Lo mejor y lo peor
Lo mejor
- Historia interesante
- Buena atmósfera
- Diseño visual limpio
- Duración adecuada
Lo peor
- Jugabilidad repetitiva
- Mecánicas poco profundas
- Sistema de cámara mejorable
- Escritura irregular

The Empty Desk es un juego que funciona mejor como experiencia narrativa que como videojuego en sí.
Tiene ideas interesantes, una ambientación muy lograda y un misterio que engancha, pero falla en lo más importante: la interacción del jugador.
👉 Es recomendable si te gustan las aventuras narrativas cortas
👉 Pero no si buscas un reto o una jugabilidad profunda
En definitiva, un título correcto… que podría haber sido mucho más.
