Descubre nuestro análisis de Lost Soul Aside para PS5
Descubre en nuestro análisis de Lost Soul Aside para PS5 si este esperado juego cumple con la acción prometida o se pierde en su débil historia.
Jugar finalmente a un título que llevas esperando durante años puede ser una experiencia abrumadora. Lost Soul Aside ha recorrido un camino complicado hasta llegar a PS5 en 2025. Nació como el proyecto de un solo desarrollador, Yang Bing, y acabó convirtiéndose en una superproducción bajo el amparo del China Hero Project de PlayStation.
A pesar de esa transformación, el juego sigue dejando entrever sus orígenes indie bajo una capa de ambición AAA. Se nota la pasión detrás del sistema de combate, claramente inspirado en Devil May Cry y en el estilo de PlatinumGames. El problema es que, además de esa acción trepidante, Lost Soul Aside arrastra una serie de añadidos típicos de los juegos modernos: árbol de habilidades, recolección de materiales, crafteo y loot con mejoras mínimas.
No obstante, a diferencia de otros títulos, el conjunto no se siente hinchado, sino más bien como elementos añadidos “porque ahora es un juego de 70 €”.
Una historia genérica y personajes olvidables
El gran punto débil de Lost Soul Aside PS5 es su narrativa. Nos presenta una historia trillada: un imperio opresor, un grupo de rebeldes y un enemigo ancestral que vuelve para amenazar al mundo.
El protagonista Kaser carece de carisma, acompañado por un espíritu dragón que habla demasiado y una serie de personajes secundarios planos y clichés. El worldbuilding es casi inexistente y el doblaje inglés resulta poco convincente.
No es que haya una avalancha de diálogos, pero cuando el juego asume que quieres perder tiempo charlando con la tropa, el interés se desvanece rápidamente. En definitiva, si buscas una historia profunda, aquí no la encontrarás.

El combate: la razón de ser de Lost Soul Aside
Por suerte, no jugamos a Lost Soul Aside por su historia, sino por su acción. Y aquí es donde el título brilla.
El combate gira en torno a combos espectaculares, movimientos especiales y, sobre todo, a la importancia de esquivar y bloquear en el momento exacto. Al principio cuesta ver la profundidad del sistema, pero a medida que desbloqueas armas y te enfrentas a jefes, se hace evidente el mimo puesto en el diseño.
Contra enemigos comunes, el juego te invita a “lucirte”, encadenando combos y explorando la libertad que ofrece el sistema.
Contra los jefes, en cambio, la cosa se complica: ataques que no puedes interrumpir hasta romper su armadura, patrones exigentes y un fuerte componente de aprendizaje.
El juego no es imposible, pero sí muy demandante, con ventanas de tiempo ajustadas para esquivar o hacer parrys. No hay niveles de dificultad, lo que recuerda a lo visto en Black Myth: Wukong: tienes herramientas eficaces, pero depende de ti usarlas con precisión.

Luces y sombras técnicas
Aquí es donde resurgen los orígenes indie del proyecto. Pese a contar con un parche de lanzamiento “completo”, Lost Soul Aside PS5 arrastra problemas técnicos y de acabado:
Animaciones algo flotantes y ataques que no transmiten el impacto esperado.
Modelos de personajes inexpresivos y escenarios que parecen prototipos.
Fallos de audio: música mal mezclada que se corta bruscamente, efectos de sonido que terminan antes de tiempo.
Rendimiento irregular: fluido en combate, pero con tirones inexplicables en exploración, incluso en PS5 Pro.
Son detalles que no arruinan la experiencia, pero sí le restan solidez a un juego que cuesta como una superproducción.
Conclusión: ¿merece la pena Lost Soul Aside en PS5?
Estamos divididos. Por un lado, Lost Soul Aside PS5 ofrece un sistema de combate emocionante, variado y con mucha libertad, capaz de enganchar a cualquier fan del género de acción. Por otro, su historia genérica, sus personajes planos y la falta de pulido técnico impiden que alcance todo su potencial.
En su estado actual, es una recomendación cauta: ideal para los aficionados a la acción que quieran un título desafiante y espectacular, pero decepcionante para quienes busquen narrativa o un acabado AAA impecable.
