Echoes of the End, un RPG de acción islandés
Echoes of the End, un RPG de acción islandés con gran narrativa, combates dinámicos y un mundo mágico por explorar.
En un año dominado por producciones millonarias y secuelas de sagas establecidas, encontrar un título independiente que logre competir en calidad y ambición con grandes estudios es un soplo de aire fresco. Echoes of the End, desarrollado por Myrkur Games, no solo cumple con esta premisa, sino que se erige como uno de los lanzamientos más sorprendentes de 2025.
Sin una campaña de marketing masiva y con apenas un par de vídeos circulando en redes sociales, el juego ha logrado llamar la atención gracias a su estética mágica inspirada en Islandia, su historia envolvente y un conjunto de mecánicas que lo colocan en la liga de los grandes del género acción-aventura y RPG narrativo.
Una historia que combina magia, política y drama personal
En Echoes of the End encarnamos a Ryn, una guardabosques de la tierra de Noi Syrouve. Ryn es una vestige, un ser nacido con un poder mágico innato que, desde joven, aprendió a reprimir para no poner en peligro a quienes la rodeaban.
Su viaje comienza cuando su hermano es secuestrado por líderes de la nación rival Reigendal, desencadenando una misión que la llevará a atravesar peligrosas tierras, enfrentarse a enemigos formidables y descubrir secretos que pondrán a prueba su moralidad y su vínculo familiar.
Durante su periplo, Ryn se cruza con Zara, una vestige de Reigendal, en un combate que cambia el curso de su viaje y la deja varada en un territorio hostil. Es entonces cuando aparece Abram, un misterioso inventor y gadgeteer con intereses propios, que se convertirá en su inseparable compañero. La química entre ambos, así como sus diálogos y evolución personal, aportan un gran peso emocional a la trama.
La narrativa combina política, conflictos bélicos y dilemas morales, logrando que la historia sea más que una simple misión de rescate. Aunque algunos giros son predecibles, el universo de Aema —con sus criaturas fantásticas, magia y tensiones diplomáticas— tiene una personalidad propia que recuerda a las novelas de Brandon Sanderson.

Jugabilidad: entre la exploración ágil y el combate estratégico
Exploración y mecánicas de movimiento
Uno de los mayores aciertos de Myrkur Games es el diseño de movimiento y exploración. Ryn no solo corre y salta: puede escalar paredes, balancearse en cuerdas, deslizarse por pendientes y ejecutar dobles saltos combinados con impulsos en el aire. Esta variedad de acciones recuerda a una mezcla entre la agilidad de Tomb Raider y la velocidad de Mega Man X.
La fluidez de las animaciones y la transición entre acciones hacen que recorrer el mundo sea divertido en sí mismo, y no un mero trámite para llegar al siguiente combate.
Puzles ambientales inteligentes
Los puzles se integran de forma orgánica en el entorno, al estilo Uncharted, pero con un toque mágico: activar mecanismos antiguos, combinar habilidades mágicas con movimientos precisos o utilizar el terreno para abrir nuevas rutas. Algunos desafíos pueden costar unos minutos de reflexión, pero rara vez llegan a la frustración; más bien generan esa satisfacción de haber resuelto algo ingenioso.

Combate: poder y estrategia en manos del jugador
El combate combina ataques físicos, esquivas, paradas y el uso de los poderes de vestige. Ryn puede:
Lanzar enemigos por los aires o contra otros para causar daño múltiple.
Absorber salud y maná para mantenerse en la pelea.
Encadenar golpes cuerpo a cuerpo con ataques mágicos.
Coordinarse con Abram para aturdir o inmovilizar enemigos.
Los enfrentamientos contra soldados de Reigendal requieren atención, ya que cada tipo de enemigo presenta patrones diferentes. Aunque la variedad de arquetipos no es muy amplia (unos seis o siete tipos), la estrategia para enfrentarlos mantiene las batallas interesantes.
Los combates contra jefes rompen la posible monotonía, con secuencias más cinematográficas y mecánicas únicas. El sistema de puntos de control es ejemplar: superar una fase del jefe garantiza que no tendrás que repetirla, evitando repeticiones tediosas.
Apartado técnico y artístico
Visualmente, Echoes of the End es un espectáculo. Sus escenarios varían entre volcanes, glaciares, ciudades amuralladas y praderas místicas, siempre con un nivel de detalle que transmite la sensación de estar en un mundo vivo.
Las animaciones faciales y corporales de los personajes están trabajadas con mimo, acercándose a producciones de alto presupuesto. El diseño de Ryn y Abram refleja perfectamente la mezcla entre un mundo medieval y la presencia de tecnología mágica.
En cuanto al sonido, la banda sonora cumple, pero no deja melodías memorables. Es funcional para la ambientación, pero no alcanza el nivel de impacto que podría haber potenciado aún más la experiencia.
En lo técnico, el juego se mantiene estable en la mayoría de situaciones, aunque puede sufrir pequeñas caídas de rendimiento al cargar nuevas áreas, especialmente en hardware más antiguo como una RTX 2080.
Valoración final
Echoes of the End es uno de esos juegos que llegan sin hacer ruido, pero que se quedan contigo mucho después de haberlo terminado. Sus fortalezas están en su narrativa, su mundo y la integración fluida de exploración, puzles y combate.
Tiene margen de mejora en la variedad de enemigos y en el impacto de su música, pero lo compensa con una atmósfera absorbente y una jugabilidad sólida. Si Myrkur Games sigue puliendo esta fórmula, podríamos estar ante el nacimiento de una nueva saga de referencia.
